Miradores de Praga

Los miradores de Praga son muchos y muy buenos, algunos gratuitos y otros de pago (al encontrarse dentro de algún monumento), pero todos ellos ofrecen panorámicas inolvidables de la capital checa. Porque Praga es una ciudad que se disfruta de cualquiera de sus ángulos, contemplada desde las alturas es aún más espectacular.

Si quieres descubrir cuáles son las mejores vistas de Praga y desde dónde sacar buenas fotografías del skyline de la ciudad… ¡sigue leyendo!

Torre de Petrin

El mirador de la Torre de Petrin es, seguramente, el más famoso de Praga. Y es que por su localización elevada sobre el Monte Petrin constituye uno de los mejores observatorios de la ciudad, además de uno de los espacios verdes más bonitos en cualquier época del año.

La Torre de Petrin, que recuerda un poco a la Torre Eiffel, cuenta con varios miradores a distintas alturas (algunos abiertos y otros acristalados) desde donde se abarca prácticamente toda Praga. Se puede subir a pie o en ascensor.

¿Merece la pena subir a esta torre habiendo otros miradores gratis en Praga? ¡Totalmente! Son especialmente bonitas las vistas de noche con el Castillo de Praga iluminado a la izquierda y toda la ciudad extendida a su pies. De verdad, no te lo pierdas.

Castillo de Praga

Realmente, la zona del Castillo de Praga no cuenta con un solo mirador, sino varios, gracias a su posición elevada respecto al resto de Praga.

Si entras al castillo a través de las escaleras que suben desde la estación de metro de Malostranská, al llegar a la parte superior podrás asomarte a su mirador y obtener una panorámica impresionante de Praga.

Al salir del castillo por su acceso principal, situado frente a la Catedral de San Vito, llegarás a otro mirador (situado cerca de donde se realiza el cambio de guardia) con vistas de Praga igualmente bonitas.

Campanario de la Catedral de San Vito

El mirador de la torre de la Catedral de San Vito es uno de los más elevados de Praga: la subida, como ocurre con todos los campanarios de este estilo, se hace un poco pesada pero una vez arriba se disfruta de una panorámica estupenda del barrio del castillo y del resto de Praga a vista de pájaro.

Torre de la Pólvora

Esta vieja torre medieval de aspecto negruzco (pues fue, en efecto, un almacén de pólvora) y más de 60 metros de altura nos brinda desde su galería superior una buena perspectiva de Stare Mesto y, especialmente, de la parte superior de la Casa Municipal, situada justo al lado.

Aunque es de pago y que hay que subir casi 200 escalones para llegar al mirador, merece la pena el esfuerzo por contemplar de cerca los preciosos tejados del casco antiguo de Praga.

Torre de la Ciudad Vieja

Señalizando el acceso al Puente de Carlos encontrarás otra torre emblemática de Praga, en este caso la Torre de la Ciudad Vieja. No hay unas vistas mejores del puente más famoso de la ciudad que las que se obtienen desde este mirador, al que se accede tras una intrincada subida (con paradas intermedias en algunas salas de exposición).

Desde lo alto de esta torre contemplarás, a tus espaldas, la Ciudad Vieja de Praga. Debajo, el Puente de Carlos en miniatura extendiéndose hacia Malá Strana. Una imagen de postal que tardarás en olvidar.

Torre del Antiguo Ayuntamiento

Muchos turistas pasan de largo por el antiguo ayuntamiento de Praga sin entrar a verlo y se limitan a observar el archiconocido reloj astronómico. Al viejo ayuntamiento merece la pena entrar por lo interesante de cada una de sus estancias, pero sobre todo por sus vistas.

Hay que pagar entrada pero el precio está más que justificado cuando llegas arriba y te asomas sobre la Plaza de la Ciudad Vieja, con la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn al frente y cientos de turistas diminutos moviéndose en todas direcciones. Para nosotros, un mirador imprescindible en Praga.

Torre del Clementinum

El Clementinum es, en sí mismo, una visita obligada en Praga. Su gran atracción es la magnífica biblioteca barroca que custodia en su interior, pero también cuenta con un mirador estupendo en la parte más alta de su Torre Astronómica, de casi 70 metros de altura.

La ventaja es que como el Clementinum solo puede verse con visitas guiadas suele haber poca gente, y podrás fotografiar una de las mejores vistas del casco histórico de Praga sin prisas y sin agobios.

Casa Danzante

Recientemente se ha habilitado como mirador abierto al público la terraza de la Casa Danzante, donde se encuentra el Glass Bar. El acceso está incluido en la entrada a la exposición de arte contemporáneo que alberga el edificio (así como una consumición). Y si no te apetece ver la exposición, puedes simplemente subir al bar y tomarte algo mientras disfrutas de una de las mejores panorámicas de Praga, en especial al atardecer.


Estos son algunos de los miradores de Praga más famosos, situados todos ellos en zonas más o menos céntricas de la ciudad. Pero para los que acostumbran a ir un paso más allá en sus viajes… aquí va una selección de miradores en Praga mucho menos conocidos por los turistas que también merecen -y mucho- la pena:

La torre de telecomunicaciones de Žižkov

Esta torre presume de ser el edificio más alto de toda Praga, con 215 metros. Está un poco alejada del centro, por lo que las vistas no son tan “monumentales” como desde otros miradores de Praga, pero si tienes tiempo suficiente en tu viaje puedes acercarte y subir al mirador situado a la mitad de esta curiosa torre por la que trepan varias esculturas de bebés de David Cerný.

Edificio Hanavsky Pavilon

Este edificio poco conocido por los turistas es, sin embargo, uno de los más bonitos de Praga gracias a su arquitectura barroca. Actualmente alberga un restaurante de comida tradicional checa, pero lo mejor son sus vistas, pues al estar erigido sobre la colina de Letenské sady permite contemplar la ciudad y sus mil torres desde una perspectiva única.

Para llegar lo mejor es coger el metro hasta Malostranská y desde allí caminar 5 minutos hasta Letenské sady nº 173 , donde se encuentra el Hanavsky Pavilon.

Parque Letenské sady

Es el parque donde está emplazado el mirador anterior, que cuenta con muy buenas vistas de Praga desde otros tantos puntos. Desde aquí se ven especialmente bien la zona de Staré Město y el Moldava atravesado por sus puentes. Por cierto, al visitar el parque no te pierdas el enorme metrónomo de Praga ni el Letenský kolotoč, el tiovivo más antiguo de Europa.

Campanario de la Iglesia de San Nicolás

Casi 80 metros separan el suelo del mirador de la Iglesia de San Nicolás en Malá Strana, cuyo campanario fue utilizado por la URSS para espionaje (y de hecho, hoy alberga un pequeño museo dedicado a esta temática).

Las vistas desde aquí serían muy buenas si no fuera por las angostas ventanas cubiertas con una red que nos impiden apreciar claramente la panorámica.

Parque Riegrovy Sady

Este es otro de los parques de Praga poco frecuentado por los turistas y que sin embargo cuenta con unas vistas magníficas de la ciudad, fruto de una iniciativa del gobierno municipal en el XIX, que decidió construir aquí uno de los primeros miradores oficiales de Praga.

Para llegar puedes coger el metro hasta la estación de Jiřího z Poděbrad y en apenas 10 minutos caminando llegarás a este parque que, antiguamente, estaba ocupado por viñedos.

Parque del Sacre Coeur

No, no nos estamos confundiendo con el famoso Sacre Coeur de París. Y es que Praga también cuenta con su colina del Sagrado Corazón, algo alejada del centro pero con vistas a la ciudad.

A nosotros no nos parecen demasiado espectaculares como para que merezca la pena el paseo (son muy lejanas), pero si viajas con niños, como en el parque hay un zoo, puede ser una buena alternativa para pasar una mañana. ¿Cómo llegar? Utiliza el metro hasta la estación de Anděl y sigue las indicaciones hacia el parque desde allí.