Praga en un día

Si solo dispones de un día en Praga y no quieres marcharte sin ver sus lugares más emblemáticos, echa un vistazo a nuestro itinerario de Praga en un día. Verás cómo 24 horas en Praga pueden dar mucho -pero que mucho- de sí.

¿Prefieres recorrer Praga de la mano de un guía oficial en español, que te acompañará por sus monumentos más famosos y te ayudará a descubrir todos los secretos históricos y arquitectónicos de la ciudad? Entonces nuestra visita guiada en Praga es para ti. ¡Te esperamos!

Mañana día 1: Stare Mesto la Ciudad Vieja

Si hubiera que escoger una sola zona que ver en Praga, esta sería sin duda la Ciudad Vieja, más conocida como Staré Mesto, que concentra la mayoría de lugares de interés en la capital checa. Comenzaremos, por tanto, nuestro día en Praga visitando la famosa Plaza de la Ciudad Vieja (metro Staromestska).

Para ver en marcha el reloj astronómico de la Torre del Ayuntamiento tendrás que esperar a que sea una hora en punto. No te preocupes, no tiene pérdida: allá donde veas un montón de turistas mirando hacia arriba, verás el reloj. Una vez hayas disfrutado de esta fantástica atracción, te recomendamos entrar en el viejo ayuntamiento y subir a su torre para obtener las mejores vistas de la Plaza de la Ciudad Vieja.

También puedes realizar la visita guiada por las antiguas dependencias del ayuntamiento o, si lo prefieres, salir y cruzar la plaza para ver la preciosa Iglesia de Nuestra Señora de Tyn. En otro extremo de la plaza encontrarás también la Iglesia de San Nicolás (una de las tres que tiene consagradas en Praga este santo). Te aconsejamos entrar para contemplar los impresionantes frescos de la cúpula.

Por último, dirígete hacia el Puente de Carlos y, si tienes tiempo, sube a la Torre de la Ciudad Vieja. La panorámica de Praga y del puente a tus pies desde la parte superior es una maravilla.

Tarde día 1: ¿Hradcany o Malá Strana?

Pasar pasar la tarde de este día en Praga vamos a darte dos posibles planes para que escojas el que más te convenza:

  • Perderse por Malá Strana: para llegar hasta aquí tendrás que cruzar el Puente de Carlos. Nuestro consejo es que te desvíes por las escaleras que salen desde el puente (hacia la izquierda) para bajar hasta la Isla Kampa y adentrarte en uno de los rincones con más encanto de Praga. No olvides hacer una visita al Muro de John Lennon, el Puente de los Candados y la calle Vinarna Certovka, la calle más estrecha del mundo. El Museo de Kafka también está por la zona, pero en nuestra opinión… te lo puedes ahorrar. También puedes visitar la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, que alberga el Niño Jesús de Praga (y a trae a miles de devotos a la ciudad).
  • Visitar Hradcany, el barrio del castillo: si prefieres dedicar la tarde a explorar la zona del Castillo de Praga, en lugar de cruzar el Puente de Carlos coge el metro de nuevo en Staromestska y bájate en Malostranská (aunque solo es una parada, ahorrarás bastante tiempo porque te cruzará al otro lado del río). Desde aquí sigue las indicaciones hacia el castillo y sube las escaleras para adentrarte en Hradcany. Apunta como visitas imprescindibles aquí: el Callejón del Oro (lo encontrarás a mano derecha si sigues subiendo) y la Catedral de San Vito (si el día está despejado, puedes subir a su mirador para contemplar Praga a vista de pájaro). Si no, sigue explorando la zona y ve dando un paseo hasta el Monte Petrin. Relájate en sus jardines o, mucho mejor: sube a la Torre de Petrin y ve cómo cae la tarde sobre Praga. Las vistas desde aquí son inolvidables. Al terminar, puedes bajar en el funicular hasta la zona de Malá Strana y cenar por allí antes de regresar al hotel.